Cerezo para la carta natal, nogal para la geometría sagrada. Diez piedras engastadas sin pegamento, sostenidas por la madera misma, y elaboradas con esmero en Vilcabamba.
Cada colgante es único: la posición de los planetas, el veteado de la madera y el carácter de las piedras se unen para crear algo tan individual y personal como quien lo lleva.